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Actualidad Gestha

06-06-2021

La reforma del G7 obligará al Gobierno de Sánchez a eliminar la 'tasa Google'

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mientras mantiene una videoconferencia con la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, desde Madrid.

El pacto de las siete grandes economías aún debe pasar por el G20 y la OCDE, pero incluye un compromiso que implicaría el fin del impuesto digital.

6 junio, 2021 02:26 Elena Lozano

España, que no está en el G7 pero había alentado durante los últimos días este acuerdo, ha reaccionado positivamente a la decisión, pese a que la misma implica un problema para el Gobierno de Pedro Sánchez en el caso de que se termine alcanzando un acuerdo global similar, pues tendrá que retirar el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, la conocida como tasa Google.

El statement publicado por las siete principales economías del mundo tras el encuentro celebrado en Londres incluye el compromiso de establecer una coordinación fiscal entre todos los países y eliminar todas las tasas que gravan específicamente los servicios digitales.

"Proporcionaremos coordinación apropiada entre la aplicación de las nuevas reglas fiscales internacionales y la eliminación de todos los impuestos a servicios digitales y otras medidas similares sobre todas las empresas", expone el G7 en su comunicado oficial.

De adherirse a un compromiso similar, España se vería obligada a retirar la tasa Google, uno de los impuestos de nueva creación del Gobierno de Sánchez. Esta tasa, en vigor desde el pasado mes de enero, grava con un 3% los servicios digitales a las empresas que acrediten unos ingresos globales mínimos de 750 millones de euros al año, de los que al menos 3 millones se generen en España. Se trata de un impuesto que afecta a los negocios de publicidad online, servicios de intermediación y venta de datos.

Avanzamos hacia un nuevo sistema fiscal para la era digital global. El #G7 llega hoy a un acuerdo histórico que permitirá una mayor contribución de grandes compañías mundiales. El objetivo: una mejor distribución de la riqueza para alcanzar mayores cotas de justicia social.

Con todo, el propio Sánchez ha celebrado el acuerdo en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter. "Avanzamos hacia un nuevo sistema fiscal para la era digital global. El G7 llega hoy a un acuerdo histórico que permitirá una mayor contribución de grandes compañías mundiales. El objetivo: una mejor distribución de la riqueza para alcanzar mayores cotas de justicia social", ha compartido el presidente del Gobierno.

La satisfacción de España tampoco es una sorpresa. Nadia Calviño, vicepresidenta económica, firmaba el viernes en The Guardian junto a sus homólogos de Alemania, Francia e Italia (las cuatro mayores economías de la zona euro) una carta en la que se posicionaba a favor de un nuevo sistema fiscal internacional.

Misiva de apoyo

"Ahora es el momento de llegar a un acuerdo", decían los ministros en la misiva, en la que señalaban que la crisis ha supuesto "una bendición" para los gigantes tecnológicos por las abultadas ganancias que han registrado, no vistas en ningún otro sector económico. "La presencia física ha sido la base histórica de nuestro sistema tributario (...) Como cualquier otra empresa, deberían pagar su parte justa para financiar el bien público, a un nivel acorde con su éxito", añadían.

En todo caso, queda tiempo para que España se vea obligada a retirar este impuesto. No en vano, el acuerdo alcanzado por el G7 solamente es un primer paso, dado que debe pasar en el mes de julio por la reunión que el G20 celebrará en Venecia y, más tarde, recabar el visto bueno de la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE).

El tema del impuesto digital había sido uno de los más polémicos entre los miembros del G7, dado que Estados Unidos consideraba que Francia, Reino Unido e Italia debían retirar de inmediato sus impuestos digitales si querían suscribir el acuerdo, si bien los europeos insistieron en que los derogarían una vez exista un consenso global.

La Unión Europea podría beneficiarse ampliamente de esta medida. De acuerdo con un informe del Tax Observatory, un think tank financiado por el Gobierno comunitario, la imposición mínima del 15% podría permitir al conjunto de los países de la Unión Europea recaudar unos 48.300 millones más al año (98.000 millones si fuera del 21% y 168.000 millones con el 25%), una cifra que sería de unos 40.700 millones en el caso de Estados Unidos. Eso sí, no supondría un cambio excesivamente relevante para España, que recaudaría unos 700 millones más con el mínimo del 15% (5.400 millones con el 21% y 12.400 millones con el 25%). Con la tasa Google, en cambio, el Gobierno estima que puede recaudar unos 968 millones al año.

Victoria para Estados Unidos

Este paso permite a Estados Unidos ganarle la partida de la tributación de las grandes tecnológicas a España. El país anglosajón sienta así las bases para que todas las empresas paguen un mínimo del 15% (de hecho, la Administración Biden buscaba que el umbral fuera más alto), pero sin imponer un gravamen específico a las grandes compañías tecnológicas (Google, Amazon, Facebook, Apple...), a las que perjudican directamente impuestos como el puesto en marcha por el Ejecutivo español.