
Cambios en salud, bienestar, vivienda o sostenibilidad, entre otras
A una semana del inicio de la campaña de la RENTA 2025, el sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) ha publicado un nuevo mapa autonómico del IRPF con cambios relevantes en las deducciones que podrán aplicar los contribuyentes, incluidos miles de autónomos. El análisis muestra cómo las comunidades han actualizado sus beneficios fiscales mientras el marco estatal se mantiene prácticamente sin cambios.
La campaña arrancará el próximo 8 de abril y, según los técnicos, llega con un escenario en el que las deducciones autonómicas ganan protagonismo. Muchas de ellas están directamente vinculadas a la actividad económica, la vivienda o los gastos personales que afectan también a los trabajadores por cuenta propia, desde el alquiler del local hasta inversiones o gastos de salud.
Entre las principales novedades destacan nuevas deducciones relacionadas con el bienestar, el acceso a la vivienda o la sostenibilidad, así como la desaparición de algunos beneficios temporales aprobados en años anteriores. Todo ello configura un mapa fiscal más complejo, pero también con nuevas oportunidades de ahorro para los autónomos que revisen bien su declaración.
Los técnicos de Hacienda subrayan que las comunidades han intensificado el uso de deducciones como herramienta para dirigir políticas públicas. Esto se traduce en incentivos fiscales más variados, pero también en una mayor dispersión territorial.
Una de las principales novedades se encuentra en las deducciones vinculadas a la salud. Varias comunidades han incorporado incentivos para fomentar hábitos saludables, algo que afecta tanto a trabajadores asalariados como a autónomos.
Andalucía y Murcia han introducido deducciones por gastos asociados al ejercicio físico y la práctica deportiva, siguiendo el camino ya iniciado por otras regiones como la Comunitat Valenciana o La Rioja. Estas medidas buscan incentivar el bienestar en un contexto de creciente gasto sanitario privado.
Además, aparece por primera vez en varias comunidades una deducción específica para contribuyentes con enfermedad celíaca. Andalucía, Asturias y La Rioja incluyen beneficios fiscales dirigidos a compensar el mayor coste de la alimentación sin gluten.
Murcia, por su parte, amplía notablemente su catálogo con deducciones por gastos sanitarios concretos, como cristales graduados, lentes de contacto o tratamientos relacionados con enfermedades raras. También incorpora ayudas fiscales específicas para personas con ELA, una línea en la que ya trabajaban otras comunidades como Galicia o Extremadura.
El acceso a la vivienda vuelve a ser uno de los ejes principales de las deducciones autonómicas, aunque con enfoques diferentes según el territorio.
Algunas comunidades han optado por incentivar el alquiler y la movilización de vivienda vacía. Cantabria y Galicia, por ejemplo, han introducido deducciones para propietarios que saquen inmuebles al mercado, una medida que también puede beneficiar a autónomos que invierten en vivienda como fuente de ingresos.
Otras regiones han apostado por medidas más específicas. Cataluña ha creado una deducción para víctimas de violencia machista en el alquiler, mientras que Illes Balears ha incorporado un beneficio para compensar los gastos derivados de viviendas ocupadas ilegalmente.
También se mantienen deducciones tradicionales relevantes para autónomos, como las vinculadas al alquiler de vivienda habitual, la rehabilitación o la inversión en inmuebles, que pueden afectar tanto a su residencia como a activos ligados a su actividad económica.
Las deducciones relacionadas con la sostenibilidad siguen ganando peso en esta campaña. Murcia destaca especialmente al introducir incentivos fiscales para la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga.
Este tipo de medidas puede resultar especialmente relevante para autónomos que utilizan vehículos en su actividad, como transportistas, comerciales o repartidores, al permitirles reducir el coste fiscal de la transición hacia modelos más sostenibles.
Además, se mantienen otras deducciones relacionadas con energías renovables, eficiencia energética o inversiones en innovación, presentes en varias comunidades y alineadas con los objetivos europeos de transición ecológica.
Otra línea de actuación que refuerzan las comunidades es la lucha contra la despoblación, con deducciones específicas para quienes residan o se trasladen a zonas rurales.
Cantabria ha reformulado estas ayudas bajo el concepto de municipios en riesgo de despoblamiento, incorporando deducciones para nuevos residentes. Asturias ha seguido una estrategia similar, ampliando beneficios a concejos en crisis demográfica.
Estas medidas pueden resultar especialmente atractivas para autónomos que desarrollan su actividad en entornos rurales o que se plantean trasladar su negocio fuera de grandes ciudades, al reducir su carga fiscal.
Aunque muchas de estas deducciones no están diseñadas exclusivamente para autónomos, sí tienen un impacto directo en su economía personal.
Las comunidades mantienen y amplían beneficios por nacimiento de hijos, conciliación, cuidado de dependientes o gastos educativos. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se introduce la figura de la delegación de guarda con fines de adopción dentro de estas deducciones.
También siguen vigentes incentivos relevantes para la actividad económica, como las deducciones por inversión en empresas de nueva creación, por autoempleo o por adquisición de participaciones sociales, presentes en prácticamente todas las comunidades.
El análisis de Gestha también pone el foco en la desaparición de algunas deducciones que estuvieron vigentes en campañas anteriores.
En Aragón, por ejemplo, se han eliminado los beneficios fiscales vinculados a ayudas humanitarias relacionadas con la guerra de Ucrania, que tuvieron carácter temporal.
Illes Balears ha suprimido la deducción que compensaba el incremento de los tipos de interés en hipotecas variables, una medida que se aplicó de forma extraordinaria hasta 2024 y que ya no estará disponible en esta campaña.
Canarias también ha eliminado una deducción destinada a facilitar el acceso a la vivienda mediante donaciones familiares, sustituyéndola por incentivos a la inversión en nuevas entidades.
En Galicia, por su parte, desaparecen beneficios vinculados a sucesos extraordinarios de años anteriores, como incendios o explosiones, que han sido reemplazados por nuevas deducciones relacionadas con los incendios forestales ocurridos en 2025.
La actualización de las deducciones autonómicas refleja una tendencia clara: las comunidades utilizan cada vez más el IRPF como herramienta de política económica y social. Esto amplía las posibilidades de ahorro, pero también obliga a los contribuyentes -especialmente a los autónomos- a revisar con mayor detalle su declaración.
Muchos de estos beneficios no se aplican automáticamente, sino que requieren cumplir requisitos específicos o aportar documentación adicional. Además, varían significativamente entre territorios, lo que hace que dos autónomos con situaciones similares puedan tener una carga fiscal diferente según su comunidad de residencia.
Por ello, los técnicos de Hacienda recomiendan revisar detenidamente las deducciones disponibles en cada territorio antes de presentar la declaración. En un contexto de márgenes ajustados para muchos pequeños negocios, aprovechar estos beneficios puede marcar una diferencia relevante en el resultado final del IRPF.