Gestha considera que la reducción de impuestos en el sector energético está en línea con la Comisión Europea, aunque señala que la disminución del IVA es regresiva
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, consideraron este viernes, sobre el paquete de medidas contra la guerra aprobado por el Consejo de Ministros, que la reducción de los impuestos especiales está “acorde” con las propuestas de la Comisión Europea y los debates del Consejo del jueves de esta semana, pero creen que las bajadas del IVA a la electricidad, gas, gasolinas y gasóleos son “regresivas” porque “las utilizan los hogares de mayores ingresos, que además suelen tener un mayor número de vehículos y con consumos más elevados”.
Gestha señaló en un comunicado que la reducción de tipos impositivos y gravámenes en las facturas eléctricas son “medidas coyunturales y paliativas”, al no atacar la causa que provoca la subida de precios en la electricidad, por lo que propone reducir los costes de transporte y distribución (peajes) y las tarifas de acceso a la red, así como proseguir con la implantación del Plan europeo de Energía limpia.
En este sentido, Gestha sostiene que es más eficiente que el coste de las medidas se concentre en los sectores más afectados y en los hogares de medios o bajos ingresos, por lo que ve positivas varias de las medidas sociales y de apoyo a los sectores más vulnerables, que los técnicos de Hacienda ya habían reclamado con anterioridad, como el refuerzo de los descuentos del transporte público colectivo, la ampliación del bono social eléctrico, el tope de precio al butano y propano, los incentivos en el IRPF a la compra de vehículos eléctricos, al autoconsumo eléctrico y a la mejora de la eficiencia energética de las viviendas, o la vigilancia por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia del comportamiento de las operadoras, la logística, la cadena alimentaria o el comercio minorista.
En concreto, con los 20 céntimos por litro de carburante a transportistas, agricultores y pescadores, la experiencia de los técnicos de Hacienda en torno a la ayuda que estuvo en vigor en 2022 permitirá una gestión rápida y eficiente de la nueva ayuda sin reducir el control para evitar fraudes o sobreestimaciones.
No obstante, Gestha pide que las administraciones públicas se coordinen para aprobar y otorgar otras ayudas directas a transportistas, agricultores, ganaderos y actividades de la pesca si la espiral inflacionaria o los efectos de la crisis se traslada a los precios de los alimentos, de la vivienda o de otros bienes de consumo.
Gestha defiende la vigilancia estricta de los márgenes comerciales, los stocks y el control de los movimientos especulativos, y recomienda otra medidas para otros paquetes anticrisis, como la reforma del sistema marginalista de precios y el fomento del teletrabajo en empresas y administraciones públicas.
En el orden social, abogan por el refuerzo temporal de algunas prestaciones públicas, y reeditar vales o cheques de emergencia para la alimentación de familias vulnerables u hogares en situación de pobreza energética, entre otras iniciativas.