
Gestha, el sindicato mayoritario entre este colectivo profesional, convoca el primer paro en 17 años para pedir no solo más recursos contra el fraude, sino mejores condiciones laborales.
"El modelo está agotado. Dependemos de unas estructuras anquilosadas que no permiten la flexibilidad necesaria para para atender los nuevos retos de la Agencia Tributaria", dice Carlos Cruzado.
Madrid 25/11/2025 21:40 Actualizado a 26/11/2025 07:58
Por primera vez en 17 años, lostécnicos de Hacienda de la Agencia Tributaria se han declarado en huelga. Este miércoles 26 de noviembre, convocados por Gestha, el sindicato mayoritario del ramo, paran en toda España. El plato fuerte de su protesta es la concentración ante la sede del Ministerio de Hacienda en Madrid, en la que Gestha espera reunir al menos a 1.500 técnicos de Hacienda llegados de toda España.
"Vamos a la huelga por tres razones: la falta de una carrera profesional clara, la falta de movilidad y, finalmente, la falta de competencias específicas en la lucha contra el fraude", explica a Público Carlos Cruzado, portavoz de Gestha.
"El problema de fondo viene de lejos", añade el portavoz sindical. En concreto, Cruzado cuenta que Hacienda está incumpliendo la disposición adicional cuarta de la Ley 36/2006 de medidas para la prevención del fraude fiscal por la que se obligaba al Gobierno a impulsar un estudio de las funciones, las responsabilidades y las competencias de los técnicos de Hacienda adaptándolas "a las especiales condiciones de su desempeño", según afirma la propia ley.
Eso ocurrió en 2006 y los técnicos aún están esperando. La espera, sin embargo, tiene consecuencias: con el paso de los años, Gestha asegura que la ausencia de una carrera profesional clara, y con sus atribuciones definidas, ha derivado en una "pérdida de recursos de la Administración" en la lucha contra el fraude fiscal y el control del gasto público.
Los técnicos de Hacienda tienen competencias para investigar el fraude fiscal y aduanero, liquidar deudas y sanciones y cobrarlas, pero también sus funciones cambian al calor de las necesidades de un sistema insuficiente y con muchas carencias. "El problema es que el modelo está agotado. Dependemos de unas estructuras anquilosadas que no permiten la flexibilidad necesaria para para atender los nuevos retos de la Agencia Tributaria", puntualiza Cruzado.
Gestha reclama desde hace tiempo que la Agencia Tributaria aumente su personal, especialmente el destinado a las tareas operativas —el que se dedica a control, inspección y recaudación—, para reforzar la lucha contra el fraude. "Necesitaríamos un 40% más de plantilla para equipararnos a la media europea. Simplemente con eso,Hacienda ingresaría 4.977 millones de euros más al año en la lucha contra el fraude, casi un 27% más de lo que se recauda ahora", asegura José María Mollinedo, miembro de Gestha, a Público.
En el último ejercicio fiscal, Hacienda recaudó 18.928 millones de euros en la lucha contra el fraude fiscal y el índice de desempeño por cada trabajadordedicado a tareas operativas fue de 718.976 euros para las arcas públicas. Mollinedo también ha calculado que con un 40% más de técnicos dedicados al control del gasto público, éste sería más eficiente y el Estado se ahorraría otros 3.000 millones adicionales al año. Estas cifras no son malas, pero son manifiestamente mejorables. En este sentido, Gestha señala que en toda España hay tan solo 26.000 funcionarios en tareas operativas para controlar a millones de contribuyentes y empresas. "Aunque disponemos de herramientas informáticas potentes, así es muy difícil", se lamenta Mollinedo.
Cruzado sostiene que si tuviera más medios, probablemente la Agencia Tributaria cambiaría su estrategia de perseguir al pequeño defraudador y pondría lupa en el gran fraude. "La Agencia Tributaria dedica un esfuerzo mucho mayor al control de los rendimientos del trabajo, autónomos, pymes y demás. Nosotros siempre hemos denunciado que un 80% de ese esfuerzo se dedica a estos sectores antes que al gran evasor".
Gestha también se queja del escaso reconocimiento de la labor de los técnicos de Hacienda por parte de la Agencia Tributaria: ni los cuida ni parece valorarlos lo suficiente. Por eso, reclaman al Gobierno un nuevo acuerdo que ajuste su carrera profesional al Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP). El sindicato de los técnicos de Hacienda cree que de este modo se aprovecharía todo el potencial de este colectivo de funcionarios, el mayor de la Agencia Tributaria.
Hay otro problema que para los técnicos de Hacienda es muy importante y que afecta a su trabajo y a la eficacia del mismo: la falta de movilidad geográfica y funcional. Gestha calcula que unos 1.200 técnicos querrían trasladarse al lugar de España donde tienen sus relaciones familiares y afectivas, pero no pueden hacerlo porque, al contrario de lo que suele ser habitual, los destinos se ofrecen primero a quienes acaban de aprobar la oposición por promoción interna, y solo después se ofrecen las plazas vacantes a los que cuentan con más antigüedad y mejor valoración de su trabajo. "Eso provoca cuellos de botellaimportantes como consecuencia de esa política de promoción interna", especifica Cruzado.
El portavoz de Gestha apunta que esta falta de movilidad está provocando plantillas desmotivadas, vacantes sin cubrir en territorios con alta economía sumergida y una rotación que dificulta la especialización de los equipos. "Es un problema que intentamos negociar desde hace tiempo, pero la Agencia Tributaria no da pasos para solucionarlo", agrega Cruzado.
Sin embargo, lo que más molesta a Gestha es la falta de asignación de recursos. Cruzado pone el foco en el "deterioro" de la estructura administrativa y de los recursos para combatir el fraude fiscal, sobre todo el que viene de las grandes fortunas y sus vinculaciones societarias. "No solo reivindicamos que se nos reconozcan las funciones que desempeñamos, sino que también se asignen funciones con más efecto en la lucha contra los grandes evasores fiscales", concluye Cruzado.