
Madrid
El impuesto a las grandes fortunas que aprobó el Gobierno en 2022 ha aumentado un 57,7% la tributación de los más ricos en España, según datos del sindicato de técnicos de Hacienda Gestha. La aprobación de este impuesto ha obligado a los gobiernos autonómicos, particularmente los de Madrid y Andalucía, a acabar con las bonificaciones por las que durante años los más ricos apenas han pagado nada por el impuesto de Patrimonio.
Hay que recordar que el impuesto a las grandes fortunas lo aprobó el Gobierno en 2022 con un diseño que pretendía obligar a los más ricos a tributar, sorteando las bonificaciones que algunos gobiernos autonómicos habían aprobado en el Impuesto de Patrimonio. En la práctica, con el nuevo impuesto, los gobiernos autonómicos se han visto obligados a suprimir esas bonificaciones si querían evitar que la tributación de las grandes fortunas acabara en las arcas de la Agencia Tributaria en lugar de en las haciendas autonómicas.
Fruto de ellos, en 2023 -último año del que hay datos, la recaudación del impuesto de patrimonio creció un 57,7%. Según los datos de Gestha, la Agencia Tributaria recaudó 1.970 millones de euros ese año, 600 millones más que un año antes.
Parte de la mayor recaudación se explica porque los grandes fortunas han incrementado su patrimonio ya que declararon un 8% más. Pero la mayoría del aumento de recaudación obedece a la supresión de bonificaciones, especialmente en Madrid y Andalucía, dónde hasta ahora los ricos apenas pagaban por este tributo.
En total, en 2023 presentaron la declaración del impuesto de Patrimonio 228.574 personas, segun Gestha. Estos declarantes han comunicado un patrimonio que supera los 4,08 millones de euros de media. Estamos hablando de personas con un patrimonio que supera los 700.000 euros sin tener en cuenta la vivienda habitual, aunque los requisitos son distintos en cada comunidad autónoma
Cataluña es la región en la que se concentran más ricos, más de 90.000. Pero es en Madrid dónde los que declaran el impuesto de Patrimonio tienen más riqueza. De media, los 24.533 declarantes madrileños del impuesto de Patrimonio tienen una riqueza que supera los 11 millones de euros.
Por esta riqueza, los declarantes del impuesto de patrimonio pagaron, de media, 10.249 euros, es decir pagan el equivalente al 0,21% de su patrimonio. Esto se explica, según Gestha, porque hay una parte de este patrimonio que queda exento (lo que tiene que ver con acciones o participaciones de negocios familiares), hay también una reducción en algunos casos para aquellos cuya riqueza cotiza también por el IRPF y luego -aunque se han eliminado muchas- sigue habiendo algunas bonificaciones autonómicas.