
Entre septiembre y diciembre se enviarán miles de notificaciones por la Renta
Miles de autónomos y otros contribuyentes empezarán a recibir a la vuelta del verano notificaciones de Hacienda por algún error o discrepancia en la Renta que presentaron este año. Como ya avanzó este diario, la campaña de declaración anual del IRPF finalizó el pasado 30 de junio, pero la Agencia Tributaria empezará a hacer comprobaciones y enviar requerimientos más tarde, a partir de septiembre o incluso desde enero.
Según explicó el secretario del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), José María Mollinedo, en declaraciones a este diario, el calendario que suele llevar la Agencia Tributaria cada año obliga a los técnicos a posponer las primeras notificaciones hasta después de agosto. Ya que hasta este mes los funcionarios dedican prácticamente todos sus esfuerzos a filtrar y abonar las devoluciones de la Renta que no presentan discrepancias en el sistema.
A la vuelta del verano, tras haber transcurrido los primeros cruces en julio y el descanso de agosto, lo habitual es que los técnicos de Hacienda ya empiecen a enviar requerimientos o notificaciones para que los autónomos justifiquen o subsanen los posibles errores que haya en sus declaraciones. Estas discrepancias, pueden ser desde ingresos no declarados que Hacienda sí conoce por otras fuentes, hasta deducciones o beneficios fiscales mal aplicados e incluso ayudas que se cobraron en 2024 y no se han incluido.
Hasta la vuelta del verano, según explicaron desde Gestha, la prioridad de los técnicos es revisar las devoluciones de la Renta y atender los primeros requerimientos que de ellas se puedan desprender.
Es decir, en los primeros meses se devuelve a los contribuyentes que no han generado diferencias entre lo que Hacienda conoce y lo que se declara. Ahora bien, para las declaraciones en las que sí hay errores tras un primer cruce de datos, las notificaciones se empiezan a enviar a partir de septiembre, y el proceso se suele alargar hasta diciembre.
En supuestos con grandes desajustes patrimoniales, que necesitan un análisis más profundo, la investigación puede durar hasta bien entrado el siguiente año. En este caso, 2026.
Estas discrepancias que se notifican desde septiembre, según el secretario general de Gestha, pueden venir de distintas áreas: desde ayudas públicas no declaradas (por ejemplo, por vehículos eléctricos o rehabilitación de viviendas), hasta ingresos que Hacienda sabe por declaraciones de tercero que ha tenido el autónomo pero que sin embargo no ha incluido en su Renta.
A continuación se resumen los principales motivos por los que Hacienda podría notificar a los autónomos a partir de septiembre a causa de la Renta.
Facturas emitidas que no aparecen en la declaración.
Rentas obtenidas en plataformas digitales (Amazon, Etsy, Uber, etcétera) que Hacienda conoce por modelos informativos (190, 347, 349…).
Ingresos bancarios que no coinciden con lo declarado (uso de TPV, cobros recurrentes en cuenta).
Este sería el caso, por ejemplo, de un autónomo que reciba ingresos en PayPal y olvide incluirlos, pero Hacienda tenga información bancaria sobre ellos. También por facturas que sí haya emitido pero que no haya incluido entre sus ingresos por actividades económicas.
Aunque los gastos indebidamente deducidos suelen aflorar muchas veces en revisiones más en profundidad, también pueden ser motivo de un requerimiento que se envíe a los autónomos por estas fechas.
Gastos sin relación directa con la actividad: ropa de calle, viajes personales, comidas familiares.
Vehículo particular: deducción total sin acreditar uso profesional (solo taxi, VTC, agentes comerciales o transportistas pueden deducir el 100%).
Teléfono o internet: deducido íntegro pese a ser mixto (lo habitual es imputar un %).
Promociones, cursos o suscripciones de dudosa vinculación con el negocio.
Este sería uno de los motivos principales por los que Hacienda podría enviar requerimientos a los autónomos a partir de septiembre, ya que los descuadres con sus propias declaraciones o las de terceros suelen aflorar rápidamente tras los primeros cruces de información.
Diferencias entre la suma de modelos trimestrales (130, 131, 303) y lo declarado en la Renta.
IVA soportado deducido en exceso respecto al declarado en el Modelo 390.
Retenciones practicadas en facturas que no coinciden con las declaradas por los clientes en otros modelos.
Sería el caso de un autónomo que declarara 24.000 euros de ingresos en la Renta, pero este importe no cuadrara con las declaraciones realizadas por sus clientes a través de otros modelos.
Este, según José María Mollinedo, sería otro de los motivos más frecuentes y fáciles de detectar para que Hacienda envíe un requerimiento por estas fechas.
No declarar ayudas públicas (como las del Kit Digital, subvenciones autonómicas, etcétera).
Olvidar incluir prestaciones por cese de actividad o maternidad y paternidad.
Otra causa de requerimiento, muy similar a los gastos deducidos indebidamente, sería la aplicación incorrecta de reducciones fiscales.
Reducción por inicio de actividad aplicada fuera de plazo (solo válida los dos primeros años).
Errores al aplicar la reducción del 5% en estimación directa simplificada.
Aplicar deducciones autonómicas sin cumplir los requisitos (por ejemplo, vivienda habitual cuando no lo es).
Por último, aunque menos frecuente por estas fechas, podrían darse casos más flagrantes en los que Hacienda comprobara grandes desajustes entre lo declarado por un contribuyentes y sus signos externos de riqueza, y decidiera enviar un requerimiento por este motivo.
Gastos altos con tarjeta, compra de vehículos, viajes o viviendas de valor elevado que no cuadran con los ingresos declarados.
Uso intensivo de efectivo sin justificar el origen.
Declarar pérdidas pero aumentar patrimonio personal.
Según el secretario general de Gestha, estos casos suelen investigarse más a fondo a partir de enero, pero algunos ya generan avisos en septiembre.