
Publicado: 31/07/2025 • 04:30
Este miércoles, una vez más y coincidiendo con las declaraciones del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en las que apuesta por María Jesús Montero como «pieza clave para sacar adelante» la fiscalidad singular de Cataluña, la titular de Hacienda ha vuelto a desaparecer y dejar su agenda vacía de contenido. No ha respondido a las preguntas planteadas por los consejeros autonómicos de Hacienda y los inspectores de Hacienda del Estado.
Su ausencia se hizo notable cuando su ministerio hizo públicas las entregas a cuenta de 2026, que corresponden a las comunidades autónomas. Montero notificó las entregas sin rueda de prensa y limitándose solo a enviar comunicados a las Consejerías de Hacienda. En el caso de Andalucía, el envío fue una nota de audio en la que además de divulgar la cantidad, reprochó a Juan Manuel Moreno su gestión en la Junta, preguntándole qué está haciendo «con tanto dinero en estos años».
En el caso de la Comunidad de Madrid, Montero añadió un ingrediente de última hora: se apoyó en el delegado de Gobierno, el socialista Francisco Martín, para que diera a conocer el dinero que le corresponde a esta comunidad. Un detalle que para la consejera madrileña de Economía y Hacienda, Rocío Albert, supo a «mitin», con un anuncio «a bombo y platillo, cuando a nosotros, los interesados, se nos ha comunicado exactamente dos minutos antes de que estuviese programada la rueda de prensa». Además, añadió la consejera madrileña, «tal y como nos tiene acostumbrados, ha presentado la cifra como si fuese un regalo del Gobierno central, cuando no es ni más ni menos lo que a los madrileños les corresponde por ley».
Montero no solo estuvo ausente este miércoles en cuanto a los representantes de las administraciones regionales. También hizo mutis por el foro con la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), que el día anterior se encontró con la confirmación de un acuerdo firmado por el Govern de Salvador Illa y ERC, por el cual introducirán un decreto a finales del agosto en el Parlament para poner en marcha la independencia fiscal de Cataluña. Crearán así la figura del contrato programa y también dos cuerpos tributarios con perfiles ajustados a las funciones de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC). El silencio atronador de María Jesús Montero no ha impedido que el IHE exija a la ministra que se comprometa públicamente a garantizar que no se llevará a cabo ningún tipo de traspaso general o forzoso de los funcionarios de la Agencia Tributaria destinados en Cataluña y que se respetará el régimen de personal de la AEAT, previsto en su ley de creación, sin injerencias de ningún tipo.
El nuevo acuerdo alcanzado entre el Govern del socialista Salvador Illa y ERC introduce el establecimiento del contrato programa y la creación de nuevos cuerpos tributarios, con perfiles profesionales ajustados a las necesidades reales de la agencia, así como el otorgamiento de mayor autonomía a la ATC para diseñar su estructura organizativa y gestionar al personal.