
Al acabar la campaña, el Fisco se centra en revisar otros aspectos de las declaraciones presentadas
La Agencia Tributaria pondrá punto final en unos días a la campaña de la RENTA. Sin embargo, con su cierre, arranca otra de las etapas más relevantes para los autónomos: la revisión de las declaraciones presentadas.
Este proceso suele extenderse desde julio hasta final de año, coincidiendo con el periodo en el que Hacienda puede efectuar las devoluciones sin pagar intereses de demora. No obstante, las comprobaciones no siempre esperan a que termine la campaña: en muchos casos, ya desde abril se analizan las declaraciones de IRPF mediante controles automatizados.
Según explicaron fuentes de la Agencia Tributaria y del Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), la comprobación de las declaraciones de la RENTA consta de varias fases. Al inicio se comprueban aspectos básicos, como si el autónomo tiene derecho a la devolución solicitada. Más adelante, se analizan en profundidad discrepancias entre los datos declarados y los que figuran en la base de datos de Hacienda.
Según explicó José María Mollinedo, secretario del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), “ahora mismo se están haciendo las devoluciones mediante el control automatizado de las declaraciones que no generan diferencias de criterio”.
Es decir, Hacienda tiene un sistema automatizado, sin intervención manual de funcionarios, que revisa las declaraciones de la Renta presentadas por los contribuyentes.
Este sistema aprueba rápidamente las devoluciones cuando no detecta discrepancias entre:
El objetivo es hacer estas comprobaciones automáticas al mismo ritmo que se van gestionando las devoluciones. “Ya se están realizando esas revisiones para ir acompasando a lo largo de la campaña las devoluciones que ya se han producido”, explicó Mollinedo. “Primero, las revisiones se hacen con cantidades e importes de rentas que no se han declarado y que forman parte de esa declaración”.
Se trata de verificar no hay diferencia entre los datos fiscales y los datos declarados. “En ese momento, las devoluciones se van aplicando según el orden y los criterios de cada delegación. No es por orden de presentación ni por importe”, aclaró Mollinedo. “Pero ahora la prioridad es realizar esas devoluciones”.
Como norma general, al inicio de julio, en cuanto termina la campaña, se pasa a hacerse otro tipo de comprobaciones de forma personalizada que el sistema no puede realizar de forma automática. Éstas, “se hacen cuando se termina la campaña, porque una persona puede rectificar su declaración a lo largo de la misma, y se rectifican bastante”, explicó el secretario del sindicato de técnicos de Hacienda.
Según explicó el experto de Gestha, “cuando falta información por incorporar a la declaración de los datos fiscales, el documento pasa a una revisión personal, y no automatizada, por parte de los efectivos de la agencia tributaria, para saber si el dato que falta pueda estar declarado por otra persona”.
Un ejemplo habitual se da cuando varias personas comparten la titularidad de un producto financiero, pero solo una de ellas declara el 100% de las rentas del capital, mientras que las otras no lo hacen. "En estos casos, aunque el sistema tenga en cuenta la cotitularidad, si hay dos titulares al 50% o tres a partes iguales, la declaración debe ajustarse manualmente. Ya que el sistema automático no reparte los rendimientos de forma proporcional entre los cotitulares.
Por tanto, “las declaraciones que no estuvieran con datos o algún dato fiscal incorporado se paran, se retienen las devoluciones, para hacer esa revisión, por ejemplo, cuando un autónomo quiere rectificar una declaración, y pueden ser luego liberadas si se aprecia que los datos son correctos”, puntualizó Mollinedo.
El secretario advirtió también de la importancia de revisar las deducciones estatales y, sobre todo, las autonómicas; que son las que más desapercibidas pasan para muchos contribuyentes. “Nosotros siempre explicamos en la propia página de la Agencia Tributaria aparece en los manuales de la declaración del Impuesto de la Renta. Simplemente basta leer el índice”, recordó.
El final de esta fase coincide con la fecha límite que tiene la Agencia Tributaria para devolver a los autónomos lo que les corresponde por el resultado de su declaración de la Renta si pagarles intereses de demora.
Tal y como explicó a este medio José María Mollinedo, las comprobaciones más en profundidad se suelen hacer a partir del comienzo. En este caso, en enero de 2026. “Aunque no es una regla fija, ya que depende de cada delegación y de la carga de trabajo que tenga”, apuntó Mollinedo.
De hecho, como ya avanzó este medio, normalmente cuando un autónomo entra en esta segunda fase, es decir, cuando su Renta todavía no se ha devuelto o su declaración se empieza a comprobar más allá de diciembre, suele ser porque está inmerso en un procedimiento inspector.
“En esta fase posterior de comprobación a partir de enero, normalmente, con los autónomos en el caso de que se detecte alguna anomalía. Por ejemplo, que los datos declarados del beneficio declarado han bajado de forma abrupta respecto de los años anteriores o si mantienen el mismo beneficio y han ampliado la plantilla”, aclaró el experto consultado.
Mollinedo explicó que otro caso típico se produce cuando todos los cobros de un negocio se hacen con tarjeta y no hay pagos en efectivo. Algo poco habitual en determinados sectores, en los que el uso de metálico ronda el 30%.
En ese contexto, "Hacienda puede sospechar que se están ocultando ventas en efectivo, lo que lleva a poner al contribuyente bajo vigilancia". Sin embargo, el afectado podría justificar esta situación alegando que no maneja efectivo por razones de seguridad, para evitar robos. "En ese caso, no habría motivo para una actuación, pero el foco de Hacienda ya estaría activado".
Es decir, las discrepancias que puedan ser anómalas pueden dar lugar a que las declaraciones se incluyan en comprobación. Por ejemplo, en el caso del uso del vehículo, “si el gasto contabilizado y existe una factura, eso tiene una presunción de veracidad, igual que la declaración; pero la Administración puede indagar y pregunta para qué se ha utilizado ese vehículo”.
Aunque la Agencia Tributaria pueda aceptar inicialmente una declaración del IRPF e incluso llegar a devolver una cantidad al autónomo, eso no significa que las comprobaciones hayan finalizado. La Administración dispone de un plazo de hasta cuatro años para revisar cualquier declaración y detectar posibles errores u omisiones.
José María Mollinedo explicó a este medio que “la Agencia Tributaria ha enviado miles de avisos para personas que han presentado la campaña y que hay partidas en su declaración que no han incorporado”.
Del mismo modo, “para evitar luego requerimientos cuando ya ha finalizado el plazo de la de la declaración, a las personas que deban corregir algún dato se le va a enviar también avisos”, aclaró Mollinedo.
Por ejemplo, ocurre también que en la última fase de comprobación fase Hacienda coteja las ratios de rendimiento de cada sector comercial. “Para cada sector y ámbito geográfico se miran los rendimientos que generan los negocios en una zona geográfica concreta, y si se detectan discrepancias se envían normalmente cartas de aviso, para brindar la oportunidad al contribuyente de corregir su declaración si está equivocada, ahorrándose la sanción y una comprobación”, puntualizó Mollinedo.
“Estas cartas inicialmente se enviaron a pequeñas entidades jurídicas y ahora se están enviando también a autónomos. Y muchas de ellas acaban con una regularización voluntaria del contribuyente” concluyó el experto.