Actualizado Miércoles, 25 junio 2025 - 12:37
Los técnicos de Hacienda calculan el incremento del gasto público que tendrá que asumir el país en función del compromiso que se cierre finalmente en la cumbre de la OTAN Si España consiguiera, como anunció el domingo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , un acuerdo con la OTAN para destinar tan sólo el 2,1% del PIB a gasto en defensa, eso conllevará un gasto público adicional de unos 9.400 millones de euros entre 2026 y 2028; pero si finalmente el país debe compromerterse a dedicar un 3,5% del PIB , como corrigió posteriormente el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el gasto público adicional sería de 55.800 millones en los próximos tres años. En caso de que ese compromiso al final sea del , como exige el presidente estadounidense, Donald Trump, el aumento del gasto exigido rondará los 107.000 millones de euros.
Así lo calcula el sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), que ha publicado este miércoles un análisis técnico del impacto presupuestario que implicaría alcanzar los objetivos de las capacidades de defensa en distintos escenarios, partiendo del 2% del gasto en defensa que se destinará en este ejercicio.
"El primer escenario del gasto en defensa al 2,1% tendrá un coste adicional de casi 9.400 millones de euros entre 2026 a 2028 por encima del 2% de 2025. En el escenario 2 de conseguir el 3,5% a lo largo de estos tres años, se alcanzará un coste adicional de casi 55.800 millones de euros. En el escenario 3 de conseguir el 5% en el trienio, se alcanzará un coste adicional de más de 107.200 millones de euros", recogen.
Según sus cálculos, este gasto adicional que sería necesario "responde por sí sólo" al grado en que España puede comprometerse a logar los requisitos estipulados.
Como advirtió este martes la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ( AIReF Cristina Herrero, el gasto militar sí que cabe en el presupuesto, pero hay que asumir que supondrá más déficit y deuda públicos. Aunque el Gobierno afirmó que se iban a traspasar unas partidas a otras para que el impacto fuera cero, Herrero recordó que "en términos presupuestarios (este impacto cero) puede ser, pero no en déficit y deuda". "10.000 millones de gasto en defensa, son 10.000 millones de déficit y deuda por mucha reestructuración que se haga (...) o se suben los ingresos o se baja otro gasto. De eso no hay duda", zanjó.
Medidas esperadas en la cumbre
Los técnicos de Hacienda han adelantado algunas de las medidas que esperan que se aprueben a raíz de la cumbre que se celebra en La Haya. Por ejemplo, creen que se va a acordar en la UE un tipo cero en el IVA para la adquisición de material y equipo de defensa entre 2026 y 2028.
"Esta medida podría acordarse el jueves o viernes por el Consejo Europeo que se reúne, entre otros asuntos, para analizar los resultados de la Cumbre de la OTAN de ayer y de hoy (...) Para las industrias es más favorable que se decida aprobar un tipo cero que una exención, porque así las empresas pueden seguir deduciendo la totalidad del IVA que soportan en sus facturas de compras y gastos", apuntan.
Recuerdan que ya ha habido antecedentes de esta medida en España, como cuando se aprobó el tipo cero de IVA para las compras de material sanitario para combatir la pandemia entre abril de 2020 y junio de 2022; los donativos de alimentos, ciertos artículos médicos, libros, suministro de agua y paneles solares a ONGs desde el 10 de abril de 2022; compras de pan, harinas, leche, quesos, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, tubérculos y cereales del inicio de 2023 a septiembre de 2024, o del aceite de oliva de julio a septiembre de 2024.
Junto a esta posible rebaja fiscal, Geshta cree que previsiblemente se aprobará el Reglamento de fondos SAFE ( Security Action For Europe) para distribuir los 150.000 millones de euros en préstamos a un plazo máximo de 45 años con la finalidad de que los países de la UE inviertan en proyectos para la producción militar en Europa o realicen adquisiciones conjuntas con al menos otro país de la UE o con Ucrania, tanto de compras de equipos e infraestructuras a proveedores europeos, como en gastos operativos de personal.
"Los países miembros podrán solicitar a la Comisión una parte de estos fondos a los seis meses desde que entre en vigor el Reglamento con un plan de inversiones en la industria europea de defensa, a las que se aplicarán las reglas de contratación pública europea", apuntan.
Los países de la UE contarán, además, con una cláusula de escape de 2025 a 2028 de las normas de estabilidad para exceder su gasto público anual en un máximo del 1,5% del PIB, respecto a la senda fiscal aprobada, con la finalidad de facilitar el aumento del gasto en defensa , tomando 2021 como año de referencia para medir el aumento de este gasto. El Consejo tomará una decisión en julio para la activación de las cláusulas de escape que hayan solicitado los países miembros.
"Desde Gestha vemos que para lograr los objetivos, en un plazo de tiempo tan breve, para España es más realista hacer uso de la línea de préstamos europeos a muy largo plazo, así como a los créditos del Banco europeo de inversiones (BEI), siendo compatible con dejar el aumento del gasto en Defensa y el coste del endeudamiento fuera de la senda fiscal del Programa de estabilidad 2023-2026 del Gobierno de España aprobado por la Comisión Europea", concluyen.
España parte de una posición desfavorable, ya que en fue el país de los 30 que integran la OTAN que menos parte de su presupuesto destinó a defensa: sólo un 1,28% del PIB , menos de la mitad de la media del 2,71% de la organización atlántica, y a pesar de que desde 2021 es el país que más ha incrementado su esfuerzo presupuestario anualmente.