
Según el último informe de recaudación de la Agencia Tributaria
La Agencia Tributaria publicó en su informe de recaudación anual los tipos medios que están pagando los autónomos, empresas y demás contribuyentes en sus principales impuestos. Estos son.
En el caso de los autónomos y de las sociedades mercantiles, especialmente las más pequeñas, la presión fiscal puede ser todavía mayor, ya que tributan además por otras tasas e impuestos específicos para los negocios. Especialmente, los de ámbito local. Sin embargo, la carga más importante que soportan todas estas empresas suele ser en RENTA o en el Impuesto de Sociedades.
Según el último informe de recaudación publicado por la Agencia Tributaria, Hacienda aumentó sus ingresos tributarios tanto en IRPF como en el Impuesto de Sociedades durante el año anterior. En el caso de las empresas, se elevó el importe recaudado hasta los 39.096 millones, un 11,5 % más. En el caso de la RENTA, que reúne a autónomos persona física, empleados y otros contribuyentes, el importe aumentó un 7,6% más.
En cuanto a los tipos medios efectivos, que es el porcentaje que realmente están pagando los autónomos, empresas y demás contribuyente por sus beneficios, el importe aumentó considerablemente en el IRPF y se mantuvo más o menos similar en el Impuesto de Sociedades.
Según explica la Agencia Tributaria en su informe de recaudación, se estima que el tipo medio efectivo sobre la renta y el gasto creció un 2,4% en 2024, hasta el 15,5%. La información del documento aún es provisional, a la espera de conocer los importes de las declaraciones anuales del IRPF, información que estará disponible, en su mayor parte, entre junio y julio de 2025.
La Agencia Tributaria adelantó que habría una subida sustancial en los tipos que pagan los autónomos, trabajadores o pensionistas en IRPF. Esto, según argumenta Hacienda, se debe principalmente al aumento de los tipos asociados a las rentas del trabajo (consecuencia del incremento de las rentas medias) y de la recuperación de los tipos en el IVA de la electricidad, gas y alimentos y en el Impuesto Especial sobre la Electricidad.
Sin embargo, según apuntan distintos expertos consultados, estos tipos funcionan por escala y dependen del nivel de ingresos en el que se sitúen los contribuyentes. En el caso de los autónomos, al no haber deflactado el Gobierno este impuesto, la facturación es cada vez mayor, aunque ganan lo mismo. Y por lo tanto, también tienen tienen tipos cada vez más elevados.
Según denunciaron desde FEDEA, la inflación acumulada desde 2015 ha sido del 26,7%, por lo que no haber actualizado los tipos de IRPF al aumento de los precios ha supuesto un aumento importante de la presión fiscal para todos los contribuyentes. Y especialmente para aquellos que tienen las rentas más bajas, que habrían visto subir su factura fiscal más de un 40%.
Este aumento de la presión impositiva se produce por no hacer nada frente a la inflación creciente, lo que los expertos llaman "no , deflactar". Por un lado, el autónomo podría ingresar lo mismo que hace un año, pero que esos ingresos valgan menos por culpa de la inflación y caiga su capacidad de compra. También podría subir sus precios y aumentar algo sus ingresos para intentar vivir al mismo nivel que el año pasado pero terminarían subiendo sus tipos y pagaría más en IRPF.
A diferencia del IRPF, el Impuesto de Sociedades no es progresivo, sino que supone una cuantía fija -normalmente del 25%, algo más baja para las pymes-. Este porcentaje se puede ir bajando gracias a distintas reducciones disponibles. El problema es que a muchas de ellas, como la de I+D, no acceden la inmensa mayoría de las pequeñas empresas, según apuntaron desde el sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha.
Esto hace que haya una brecha significativa entre los tipos que pagan las pequeñas empresas -normalmente de más de un 20%- y los que normalmente abonan las empresas más grandes -muchas veces por debajo del 15%-.
Según el último informe de recaudación de la Agencia Tributaria, el tipo efectivo en Sociedades bajó en 2024 ligeramente, hasta el 20,4%. Por su lado, la base imponible consolidada creció un 10,8%. Esto significa que las empresas declararon más beneficios y pagaron más impuestos.
A pesar de que el tipo efectivo en el Impuesto de Sociedades sigue siendo elevado, los negocios más pequeños deberían pagar menos a partir del año que viene. La última reforma fiscal incluye una reducción de los tipos en el Impuesto de Sociedades las micropymes.
Hasta ahora, estas empresas ya tributaban al 23%, dos puntos por debajo del tipo general. Sin embargo, ya a partir de 2025 -en la declaración que presentarán en 2026- pagarán menos en el Impuesto de Sociedades. Los tipos para los negocios que facturen menos de un millón de euros el año que viene serán los siguientes:
En el caso de las pequeñas y medianas empresas, es decir, aquellas que facturen entre uno y diez millones de euros, también se ha aprobado una rebaja fiscal en Sociedades desde el próximo año. En 2025 pagarán un 24%, un punto menos de lo que pagaron en 2023 y de lo que pagarán por este ejercicio en la próxima declaración.