Como ya avanzó este diario, antes de julio de 2026, todos los autónomos o empresas van a tener que incluir un código QR en sus facturas, incluso si son en papel. Esta nueva obligación forma parte del reglamento para los software de facturación que se aprobó a finales de 2024 y que entrará en vigor en distintas fases, entre este año y el que viene.
Casi todas las medidas de este nuevo reglamento sirven para atajar el uso de programas que generan dobles contabilidades, es decir, que emiten tickets al cliente pero, a la vez, no registran esas operaciones y, por lo tanto, permiten al empresario no declarar una parte de sus ingresos a la Agencia Tributaria. Con el objetivo de acabar con estas conductas, la norma establece varios requisitos que tendrán que cumplir todos y cada uno de los sistemas informáticos que utilizan los autónomos para emitir facturas.
Una de las condiciones más llamativas que entrarán en vigor en enero o julio del año que viene es que estos programas certificados deberán además incluir un código QR -u otro sistema de verificación digital- en cada uno de los documentos que generen para que el consumidor final pueda escanearlos y comprobar si verdaderamente el autónomo o empresario ha contabilizado esa operación y todos los datos son correctos.
En otras palabras, los receptores de las facturas -ya sean otras empresas o clientes finales- podrán pasar a ser colaboradores voluntarios de la Agencia Tributaria para comprobar las facturas de los autónomos y a la vez remitir los datos de las operaciones a la Administración. Este sistema, junto a Verifactu, podría hacer que Hacienda pase a tener en su repositorio una buena parte de las facturas que emiten los negocios de manera casi automática, lo que facilitaría el control para saber si los contribuyentes pagan sus impuestos y cerciorarse de que no emiten tickets falsos.
Los códigos QR servirán a los clientes para comprobar las facturas de los autónomos y remitir datos a Hacienda
Esta propuesta, que todavía tendrá que superar diversos trámites y filtros como el Congreso de los Diputados, tendría una doble implicación para los autónomos. Una es en su faceta de emisores de las facturas, que pueden ser comprobadas por los consumidores y remitidas a la Agencia Tributaria. Pero también les afectaría como clientes que compran a otras empresas ya que, por ejemplo, podrán escanearlas e incluir en su contabilidad todos los gastos que hayan realizado para su actividad. Y, además, podrán asegurarse de que la contraparte hace bien las cosas.
Según fuentes de la Agencia Tributaria, el uso de este sistema de verificación por parte de los clientes -consumidores y empresas- se apoya, por un lado, en la voluntad de colaboración ciudadana cuando haya sospechas de que un negocio podría estar ocultando parte de sus ingresos a Hacienda. Pero, además, supone, según Hacienda, "ventajas" ya que "facilitaría mucho las cosas a los empresarios, al poder contabilizar la mayor parte de la información de sus facturas tan solo pasando el lector por el código QR. También supondría una tranquilidad para los negocios al saber que su proveedor está haciendo bien las cosas".
El reglamento dice que los programas informáticos que puedan tener los negocios para cumplir con su obligación de facturación deberán incluir un "código identificativo de carácter alfanumérico o un código QR". De este modo, el receptor de la factura, es decir el cliente -que puede ser un particular u otro empresario- podrá proporcionar de "forma voluntaria determinada información de la factura a la Agencia Tributaria de dos maneras: facilitando el código identificativo de carácter alfanumérico", o escaneando "el código QR" a través de un dispositivo que ofrecerá la Agencia Tributaria para la lectura.
Según explicó José María Mollinedo, secretario general del Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), la idea tiene "un fuerte componente disuasorio y de incentivo al cumplimiento voluntario de las obligaciones por parte de los autónomos y empresas ya que, aunque previsiblemente muchos clientes no vayan a verificar esta información ni a remitir la factura a la Agencia Tributaria, siempre cabrá la posibilidad de que cualquier receptor de tus facturas pueda hacerlo y detectar, tanto él como los técnicos, que no está correctamente contabilizada".
El abanico de situaciones en las que un cliente podría decidir remitir y verificar la factura que se le ha entregado es extenso. Sin ir más lejos, podría darse el caso de un consumidor que haya quedado insatisfecho y haya detectado algún error en el documento, o incluso sospeche de que el negocio tiene una doble contabilidad. "También podría ser el caso de un cliente que esté inseguro con la compra de un producto que ya ha realizado porque no recibió la garantía y quiere cerciorarse de que todo está en orden. Con el código, existirá siempre la posibilidad de comprobar que todo se ha registrado correctamente y el negocio tendrá la duda de si un cliente podría remitir la factura a la Agencia, así que es más complicado que se exponga a no registrar esa operación", añadió el secretario general de Gestha.
Antes de 2026 estará listo el sistema para verificar las facturas con códigos QR
Esta lectura será posible a través de "una ruta específica" que ofrecerá la Agencia Tributaria en su sede electrónica o a través de la aplicación. Así, el cliente podrá mostrar los datos del código y esta remisión por parte del receptor le permitirá verificar que la factura recibida ha sido remitida a la Agencia Estatal de Administración Tributaria por el emisor -en este caso, el autónomo o empresario- de la misma.
Según confirmaron fuentes de la Agencia Tributaria, la plataforma pública que servirá a modo de repositorio de facturas y donde irán a parar, por ejemplo, aquellas que se remitan con Verifactu, estará lista un poco antes de enero de 2026, que es cuando entrará en vigor la nueva obligación de incluir los QR para las sociedades mercantiles.
Una vez lista, ya se podrán escanear los códigos de las facturas para que el cliente compruebe si el negocio las remite a Hacienda y ha cumplido con sus obligaciones fiscales. Esto servirá también para que los receptores de las facturas que sean empresas, por ejemplo, se aseguren de que van a poder deducir sin problema ese gasto.
¿Cómo afectará a los autónomos el código QR?
Los autónomos podrían verse afectados de muchas maneras por los nuevos códigos QR. En primer lugar, sus clientes podrán revisar si han remitido sus facturas a la Agencia Tributaria, y además enviar los datos de la operación a Hacienda.
Por otro lado, también se verán afectados en su faceta de cliente de otras empresas. En este caso, los QR podrían suponer una ventaja para ellos, ya que harían más fácil la incorporación de la información en sus sistemas contables. "Sólo con pasar el lector, el empresario ya incluiría la mayor parte de los datos de cada factura de gastos. Esto redundaría en una mayor agilidad y en un gran ahorro de tiempo", apuntaron fuentes de la AEAT.
Además, el autónomo como cliente también podría ganar "en seguridad, ya que tendrá una manera de chequear esa información y tener garantías de que su contraparte -la empresa a la que compra los productos o servicios- cumple sus obligaciones. Esto daría una mayor dosis de tranquilidad a los negocios en supuestos especiales. Por ejemplo, un caso claro, sería el de las tramas de falsa facturación. Remitiendo y verificando las facturas, el empresario evitaría que, en caso de que su proveedor esté implicado en este tipo de organizaciones, Hacienda pueda dudar también de él".
https://www.autonomosyemprendedor.es/articulo/hacienda/nuevos-codigos-qr-facturas-permitiran-hacienda-tener-mas-datos-autonomos/20250130152633040678.html