Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se considera de clase media a los trabajadores cuyos ingresos se sitúan entre el 75% y el 200% del salario mediano. Es decir, los salarios que ocupan una posición intermedia si se organizan todos en una lista.
De acuerdo con esta definición, y teniendo en cuenta que la renta mediana en España en 2020 fue de 16.043 € según el Instituto Nacional de Estadística (INE), pertenecerían a la clase media aquellos que ganan entre 12.632 € y 32.086 € brutos anuales.
Por su parte, el sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) ajusta un poco más este rango, situando a la clase media en el intervalo de entre 14.000 € y 30.000 € anuales.
Si prefieres evaluar tu situación en base a tus ingresos mensuales, la OCDE considera que los salarios de clase media en España se encuentran entre 1.052 € y 2.673 € brutos al mes. Mientras que para Gestha, esta franja estaría entre los 1.166 € y los 2.500 € brutos mensuales.
No obstante, este cálculo puede variar considerablemente dependiendo de la zona donde vivas. No es lo mismo vivir con 1.000 € al mes en Madrid, donde los costes de vida son mucho más altos, que en una ciudad o provincia con un nivel de vida más asequible, de ahí que debamos coger con pinzas estas cifras
Entre los economistas no existe un consenso claro sobre lo que realmente constituye la "clase media". Esto se debe a que entran en juego muchos más factores que el salario mensual o anual que se recibe. Aspectos como el patrimonio, el nivel educativo, el tipo de empleo, el acceso a bienes y servicios, e incluso las expectativas de consumo y ahorro influyen en esta clasificación.
Por ello, la clase media es un concepto bastante subjetivo, ya que el nivel de bienestar y las percepciones de calidad de vida varían de una persona a otra. Así, aunque los ingresos son un criterio clave, no son suficientes para trazar una línea clara que defina esta clase social.